Category Archives: Microcuentos

Tiempos modernos


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Mientras su madre hacía pilates en el gimnasio, Caperucita enviaba whatssaps acomodada en el sofá.

El cazador pasaba por delante e la ventana y la vio.

Cagondiós, ¡como hemos de vernos! —se quejó en voz alta, minetras se agachaba para recoger la caca, delicadamente, con un papel.

La abuela, que salía de su Volkswagen e iba a abrir la puerta de la casa, le oyó.

—Ni que lo digas, Ramon. Mírame a mí. Antes la cesta me la traían a casa y ahora soy yo la le llevo la comida a ellas porque no saben cocinar ni saben hacer nada. ¡Ay! ¡Los viejos tiempos eran  mejores!

—¡Adónde iremosa  a parar!—seguia rezongando Ramón, metiendo la caca en uno de los contenedores que había en el parque que había sido bosque.

—¡Amos, anda! —dijo tirando de la correa.

El lobo obedeció el tirón y lo siguió. Nadié se fijó que, por encima del bozal, le caían las lágrimas.

Anuncis

Hijos


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Me da coraje ver como llora Pablo; él, que en cinco años no ha venido a visitarme ni un solo día. Y también me da mucha rabia ver a Pilar, tan elegante, tan compungida, que hasta ha encargado un retrato mío de  porcelana, en forma de corazón, cursi de remate, cuando hace siglos que no me ha dicho ni una palabra amable y que no me ha dado ni un beso.

¡Ahora mismo le daría una buena paliza, por hipócritas!

Lástima que no me pueda levantar de ese ataúd de mierda.

Ineficacia


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Roque, hombre miedoso y previsor, fue construyendo durante años, cuidadosamente, ladrillo a ladrillo, una casa inexpugnable para protegerse de los peligros exteriores.

Cuando la terminó, murió asfixiado.

La casa no tenía puertas ni ventanas.

Matrimonio


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Cuando mi  esposa descubrió en mi ordenador el centenar de mails de amantes  del exclusivo club de contactos en el que me había inscrito hacía seis años, no pude negar las pruebas irrefutables de mi largo y glorioso adulterio. Herida y desengañada, me echó de casa. Y me fui, con algo de vergüenza, pero aliviado.

Ahora su abogado me ha pedido el divorcio. Dudo. Estoy hecho un lío.

Tras una profunda reflexión, he decidido que quiero reconquistar a mi mujer.

¡El exclusivo club de contactos solo admite gente casada!